Joomla!

 
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Home Alimentación Lactancia ALIMENTACIÓN DEL RECIÉN NACIDO

ALIMENTACIÓN DEL RECIÉN NACIDO

E-mail Imprimir PDF

Ya desde antes del nacimiento debemos decidir qué tipo de alimentación le vamos a dar a nuestro hijo, puesto que, en gran parte, de la firmeza de nuestra decisión y del conocimiento de la técnica de alimentación, va a depender el éxito o fracaso de la lactancia materna.

Para tomar una correcta decisión es necesario conocer las dos alternativas: lactancia materna o lactancia artificial. La lactancia materna es siempre la elección más aconsejable; podemos afirmar que la leche materna es el único alimento especialmente adaptado a las necesidades de nuestro bebé y todas las madres, salvo escasas excepciones, pueden conseguir lactar a su hijo. Solamente cuando esta no sea posible, deberemos considerar la segunda opción, la lactancia artificial con leche adaptada a partir de leche de vaca.

Comenzaremos hablando de la lactancia materna, para ello es imprescindible conocer las ventajas de la leche humana sobre las llamadas leches de inicio o leches artificiales.

VENTAJAS NUTRICIONALES:

La leche materna es la única cuya composición se adapta exactamente a las necesidades nutritivas del recién nacido. Su contenido en proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales y un largo etcétera de nutrientes, es el ideal para el correcto desarrollo del bebé. Como es un elemento vivo, su composición se va adaptando a las diferentes necesidades del niño. La leche no solo varía a lo largo del crecimiento, si no que su composición se modifica dentro de una misma tetada. Al principio de la misma, es más líquida y dulce, lo que sirve para calmar la sed del lactante, según va avanzando la toma, se torna más rica en grasa y va espesando, este hecho tiene gran importancia en la sensación de saciedad y por tanto en la regulación del apetito.

VENTAJAS DIGESTIVAS:

Además de aportar los nutrientes de forma exacta y equilibrada, la leche materna aporta también las enzimas necesarias para su digestión. Así la inmadurez natural del aparato digestivo del recién nacido se ve compensada por la ayuda que le viene de la leche materna, evitando que algún nutriente pueda tener alguna dificultad para ser digerido o asimilado. La temperatura y la concentración son siempre las correctas.

VENTAJAS INMUNOLÓGICAS:

El aparato digestivo del niño es una posible puerta de entrada de infecciones. Para evitar la contaminación por bacterias patógenas, la leche materna suministra unos factores inhibidores de crecimiento de estos visitantes indeseables. Por otra parte, en el intestino del niño es conveniente que crezcan unas bacterias beneficiosas que le ayudan en su digestión (Lactobacilo). Pues bien, la leche materna aporta un factor de crecimiento para favorecer el desarrollo de este bacilo fundamental de la flora intestinal.

Existen también factores inhibitorios de crecimiento de otros agentes patógenos extradigestivos cuya acción se está estudiando.

La posibilidad de presentar alergias es muchísimo menor con la leche materna, no olvidemos que las leches artificiales se obtienen a partir de la leche de vaca, por lo tanto es mucho más fácil presentar alergias a un producto obtenido de un animal de distinta especie.

VENTAJAS PSICOLÓGICAS:

La lactancia materna deseada es una de las sensaciones más gratificantes para una madre. La relación íntima que se establece entre madre e hijo refuerza los lazos afectivos de ambos, estableciéndose una vinculación especial que aporta confianza y sensación de protección.

VENTAJAS PARA LA MADRE:

Las secreciones hormonales que se desencadenan por el hecho de dar de mamar al bebé, tienen repercusiones positivas en el retorno del útero a su tamaño original, disminuyendo además la severidad y el tiempo de la "depresión post-parto". Con un cuidado adecuado de la mama, se evitará la pérdida de turgencia y de la estética después de terminar la lactancia.

Estudios recientes demuestran que el cáncer de mama, tiene una incidencia mucho menor en las mujeres que han dado de mamar.

INICIO DE LACTANCIA

Si has escogido la lactancia materna para alimentar a tu hijo, procura informar de ello a tu ginecólogo y a la partera, para que al nacer el niño, lo pongan encima de tu cuerpo procurando que su piel y la tuya entren en contacto. Si puede ser, en ese mismo momento aplica su boquita a tu pecho y déjale succionar. Es un hecho demostrado que un contacto precoz del niño con el pecho de la madre, desarrolla una "subida" de leche más rápida y una lactancia mas prolongada. Si por cualquier causa no lo pudieras realizar, no te preocupes, pero intenta ponerlo en tu pecho lo más rápidamente posible. Si el parto ha sido por cesárea, tendrás que esperar un poco mas, pero la lactancia también se desarrollará de forma satisfactoria ya lo verás.

En el caso de que lo alimentes con lactancia artificial también debes procurar el contacto con tu hijo inmediatamente después del parto, ofreciéndole el primer biberón cuando estés en la habitación y lo antes posible.

En los dos casos, la frecuencia de las tomas debe ser establecida por el niño, olvídate de las tres horas, dale de comer cada vez que te lo pida, poco a poco se irá regulando y estableciendo periodos de sueño - vigilia más definidos y espaciados.

Intenta tener a tu hijo siempre a tu lado.

¿Cómo y cuándo dar de mamar?

En niños sanos enseguida, dentro de la primera hora.

En prematuros, con dificultades respiratorias o que presentan alguna enfermedad, habrá que hacerlo con mucho cuidado y estimulándolos con caricias.

Se recomienda que a la hora de dar el pecho, sobre todo las primerizas, se busque un lugar tranquilo y que, sin prisas y en una postura cómoda, madre e hijo se dediquen a ello.

Al principio diez minutos con cada pecho servirán para estimular la producción de leche, luego con uno solo o 15 con uno y 5 con el otro, pero cada una deberá hallar lo que mejor le vaya a ella y a su hijo.

Actualmente existe la tendencia a recomendar que se dé de mamar siempre que el niño lo pida, este ritmo sólo puede seguirlo una mamá que esté descansada y pueda adaptarse totalmente al ritmo del recién nacido, durmiendo cuando el duerme, sino puede llegar a ser agotador

 

 

 

Auspician